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viernes, 14 de agosto de 2015

La masturbación femenina: apreciarla y disfrutarla


                                                                               
   Fuente de salud y placer, la masturbación es para disfrutarla y eludir todos aquellos prejuicios y tabúes que la rodean y que mayormente vienen de culturas obsoletas y falsas creencias que nos quieren imponer desde tiempos atrás.

    Como ejemplo, relatamos este trocito de la novela de Nancy Friday cuya lectura nos resulta excitante y altamente recomendable:






   "Tengo veintidós años. Estoy casada desde hace poco más de un año.  Soy ama de casa y soy feliz. Tuve mi primer orgasmo hace unos seis meses. 

   Pasé mucho tiempo deprimida y pensé que nunca podría tener un orgasmo porque no me gustaba mucho el sexo. Finalmente decidí intentar seriamente masturbarme. Elegí un día que estaba sola en casa y me tumbé en la cama con un espejo, un tubo de vaselina y algunos objetos que pensé que podría meterme en el coño. Cogí una de las “revistas de chicas” de mi marido y leí un poco y miré las fotografías, los bonitos coños de las chicas, y luego me miré el coño en el espejo. Cogí la vaselina y me la unté por todo el coño. Encontré el clítoris por primera vez, estaba muy suave con la vaselina. Me lo froté y descubrí que los músculos vaginales se contraían y que me mojaba. (Lo más importante: me tomé mi tiempo y estaba relajada.). Me metí en el coño la punta de un pepino y seguí frotándome el clítoris. Me puse boca abajo y sentí la urgencia de metérmelo más y con más fuerza y tuve mi primer orgasmo.

     Desde ese día aprendí que mi cuerpo es hermoso y que la masturbación es un acto natural y hermoso. También me he dado cuenta de que puedo tener orgasmos siempre que me acaricien el clítoris. Mi vida sexual ha mejorado.
    Tengo muchas fantasías cuando me masturbo, pero la favorita es como sigue:
    Una amiga mía me habla de una mujer que conoce, mayor y casada, que nunca se ha masturbado ni ha llegado al clímax y que está muy perturbada por ello. Como a mi me encantan los cuerpos femeninos, me ofrezco a ayudarla.           Ella viene y hablamos un rato. Yo le toco el muslo suavemente y ella sonríe. 
    Le digo que vayamos al dormitorio. Luego hago que se desnude y se tumbe en la cama y yo hago lo mismo. Le hago mirar mi bonito coño y le explico que mi coño, igual que el suyo, es algo hermoso que puede dar mucho placer. Luego le chupo un poco las tetas y le acaricio los muslos. Finalmente, llego al coño. Le abro bien las piernas y le digo lo bonito que es su coño mientras lo unto de crema. Le meto el dedo y ella se agita un poco. Luego le chupo suavemente el clítoris y mi amiga gime. Le digo que tengo una sorpresa para ella y saco mi gran vibrador, lo unto también de crema y le acaricio el clítoris, mientras le meto lentamente el consolador, que zumba enloquecido. A ella le encanta y, finalmente, después de follarla y acariciarle el clítoris durante un largo y sincero rato, mi chica se corre y me besa entre lágrimas, dándome las gracias.
    He de decir que nunca he estado con una mujer y que quiero mucho a mi marido, pero desde que he aprendido a masturbarme deseo darle un orgasmo a alguna mujer que lo necesite. Hasta entonces me masturbaré con mi vibrador, que creo que es algo que toda mujer debería tener. (Es muchísimo mejor que el agua en el coño.  Si  puedes tocarte el clítoris y meterte un gran consolador en el coñito, el orgasmo es mucho mejor.) Y seguiré soñando con una mujer que me deje provocarle un orgasmo.

   Quiero que las mujeres sepan por mí, una mujer normal y corriente, que está bien masturbarse. Estad en contacto con vuestro cuerpo y os sentiréis muy bien.

cortesía de MUJERES ARRIBA de Nancy Friday, espontánea escritora estadounidense que desvela el profundo cambio experimentado por las mujeres respecto a la sexualidad.

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