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lunes, 1 de junio de 2015

apoyar o despenalizar la prostitución



Cuando una persona realiza actividad sexual con otra a cambio de dinero se le llama prostitución. Sin distinguir en orientaciones sexuales. El problema surge cuando hay una persona de las participantes que se ve obligada a ello mediante amenazas, engaños, extorsiones, chantajes, etc. etc.
La llamada "profesión mas antigüa del Mundo" se viene ejerciendo desde hace miles de años.
En la Grecia Clásica, la prostitución era practicada tanto por mujeres como por hombres jóvenes.



 Las prostitutas podían llegar a ser mujeres independientes e incluso influyentes. Estaban obligadas a vestirse con ropas distintivas y pagar impuestos, Algunas prostitutas de la Grecia Antigua, como Lais de Corinto o Lais de Hícara eran famosas tanto por su agradable compañía como por su belleza, y cobraban sumas extraordinarias por sus servicios.
 En la Roma antigua, la prostitución era habitual y había nombres distintos para las mujeres que ejercían la prostitución según su estatus y especialización; por ejemplo las cuadrantarias, llamadas así por cobrar un cuadrante (una miseria); las felatoras, practicantes expertas del sexo oral, etc. En esa sociedad, así como también en la antigua Grecia, las prostitutas comunes eran mujeres independientes y a veces influyentes que tenían que llevar vestidos de color púrpura que las diferenciaban de las demás mujeres, y que debían pagar impuestos.
  En la Edad Media la prostitución se desarrolló de manera considerable en Europa, para evitar problemas mayores como el adulterio y la violación. Se esgrimían argumentos políticos, teológicos y económicos en favor y en contra de legalizar las mancebías. Los burdeles eran frecuentemente regentados por los propios municipios, y desde mediados del siglo XIV, estos concejos o asambleas de vecinos regulaban la prostitución arrendando los establecimientos a los padres de la mancebía que controlaban rigurosamente a las prostitutas, que debían ser solteras, con buena salud y someterse regularmente a inspecciones sanitarias y de higiene corporal. Entre los padres de la mancebía se encontraban caballeros de alto rango que participaban en un negocio muy lucrativo. y así hasta nuestros días, donde el debate está servido.
Artículos, opiniones, leyes, interpretan y legislan lo que se sabe es como un secreto a voces, un amplio porcentaje de personas han pagado alguna vez por tener relaciones sexuales con otras, para satisfacer un deseo físico, para cubrir un vacío emocional, para pasar un rato en agradable compañía, para volver a sentir la intimidad emocional perdida, ante la incapacidad de poder encontrar pareja,  estas profesionales cubren un vacío que la sociedad demanda. 

Pero nadie se pone de acuerdo, en unos paises ha sido legalizado su ejercicio, pasando a ser trabajadoras con derechos laborales, con su correspondiente seguro médico, en otros paises se persigue a los clientes, cada uno tiene su punto de vista. 

Para algunos son víctimas, para otros son profesionales que ejercen su trabajo como cualquiera en su sector.

Un grupo de intelectuales franceses "amantes de la lbertad, la literatura y la intimidad" que condena la explotación sexual, ha firmado un manifiesto para que se respete a las profesionales que quieren compartir su cuerpo en una decisión madura y libre, como adultos.

                                        


                                         

2 comentarios:

  1. Cuando he tenido la oportunidad de conocer a protitut@s he visto en ell@s a personas divertidas, amables, educadas, profesionales y enamoradas de su trabajo, considero que cumplen una función social pues cubren un vacío en el cual se encuentran gentes que tienen una necesidad de consumar su deseo sexual y que, por algún motivo físico, psicológico, o de baja autoestima, no puede conseguir ligar con alguien de su entorno. Mis respetos para est@s profesionales que hacen sentirse bien a muchas personas. Pero cuando estos profesionales no son tales, cuando son obligad@s a ejercer esta actividad en contra de su voluntad, esto es un delito y no tiene cabida en nuestra socidad moderna.

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  2. Ayer escuche la noticia en televisión, Amnistía Internacional ha firmado una recomendación para promover la legalización y el acceso a los derechos sociales de l@s profesionales del sexo, ¡por fin!, muchos años estamos tardando en reconocer que estas mujeres y hombres están prestando un servicio a la sociedad, un servicio imprescindible pues ayudan a la estabilidad emocional de mucha gente, personas que por problemas de cualquier índole necesitan un rato de placer, de evasión sexual, de lo que hablado claro: "echar un polvo". Con est@s profesionales que siempre están dispuest@s a acogernos y prestarnos sus cuerpos y sus encantos es posible realizarlo, siempre nos han tratado con amabilidad, con armonía, simpatía, en fin, creo que sería un acierto, como lo ha hecho Alemania, empezar a reconocer que es posible convivir con la profesión mas antigüa del mundo y aceptarla socialmente, permitiendo que pueda legalizarse y tener sus derechos como cualquier otra persona humana.

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